1 de agosto de 2015



Venerable 
Serafín de Sarov 

El Espíritu de Dios 
entre los paganos

El espíritu de Dios se manifestaba del mismo modo, aunque con menor fuerza, entre los paganos que no conocían al verdadero Dios, pero entre los cuales El encontraba también adeptos. Las vírgenes profetisas, por ejemplo, las sibilas, cuidaban su virginidad para un Dios Desconocido, pero no obstante un Dios, a quien se estimaba como el Creador del universo, el Todopoderoso gobernando el mundo. Los filósofos paganos, errando en las tinieblas de la ignorancia de Dios, pero buscando la verdad, podían, por esta búsqueda agradable al Creador, recibir, en cierta medida, el Espíritu Santo. Se dijo: "Cuando los paganos que no están bajo la ley, cumplen lo que corresponde a la ley por inclinación natural, aunque no tengan ley, se constituyen en ley para sí mismos" (Rom 2:14). La verdad es agradable a Dios a tal punto que El mismo proclamó por su Espíritu: "La fidelidad surge de la tierra, y la justicia se asoma desde el cielos" (Sal. 85/84:12). Así, el conocimiento de Dios se conservó en el pueblo elegido, amado por Dios, de la misma forma que entre los paganos, ignorantes de Dios, después de la caída de Adán y hasta la Encarnación de Nuestro Señor Jesucristo.

Fuente: fatheralexander.org